Normativa Lonas

Con el fin de dar respuesta a la demanda del mercado constantemente se llevan a cabo innovaciones en los textil. En este post comentamos los principales requerimientos técnicos, así como los aspectos a tomar en consideración para la elección de una lona tomando como base el nuevo Código Técnico de la Edificación.

Los textiles de protección solar forman parte del sector de los textiles de uso técnico.

Los textiles de uso técnico son materiales que dan respuesta a exigencias técnico-cualitativas elevadas (rendimiento mecánico, térmico, durabilidad, etc.) confiriéndoles la aptitud de adaptarse a una función específica y a su entorno, sea de indumentaria, aún del hogar o decoración, o específicamente de alguna de las áreas de aplicación que dan nombre a los diferentes micro-mercados que les son propios: agrotextiles, geotextiles, protectextiles, moviltextiles, indutextiles, medtextiles, construtextiles, etc. (Detrell 1996, 15)

TEXTILES PARA PROTECCIÓN SOLAR EN ARQUITECTURA

Los textiles de protección solar en arquitectura se pueden aplicar en el exterior de las fachadas de los edificios y en el interior de los mismos. En el interior de los edificios, se utilizan principalmente en los despachos y oficinas, aunque empieza a incrementarse el uso en el ámbito doméstico.

En general, se puede afirmar que el uso de este tipo de artículos está experimentando un gran crecimiento como consecuencia del decrecimiento de uso de las persianas y la construcción de oficinas con grandes cristaleras.

Funciones específicas

Un textil de uso técnico de protección solar deberá proporcionar el bienestar térmico y lumínico conveniente para cada situación.

· Regulación del efecto térmico

Con el fin de aprovechar al máximo las prestaciones térmicas de las diferentes alternativas textiles de protección solar debe evaluarse la distribución de la radiación o flujo solar incidente en el textil lo más eficientemente posible.
Así, debe tenerse en cuenta que cuando el flujo solar entra en contacto con el textil éste se subdivide en diferentes flujos solares. Un cierto porcentaje de la radiación solar será reflejado por el tejido. Es lo que se denomina la “Reflexión Solar o Energética” (Rs). Cuanto más claro sea el color del textil mayor será la Rs.

Otro porcentaje del flujo solar será absorbido por el tejido. Es lo que se conoce como “Absorción Solar o Energética” (As). Cuanto más oscuro sea el color del textil mayor será la As. Por último, el porcentaje restante de la radiación solar será transmitido a través del textil. Es lo que se denomina como “Transmisión Solar o Energética” (Ts). Cuanto más claro sea el color del textil mayor será la Ts.

 

Para completar el análisis de la regulación del efecto térmico es necesario evaluar los denominados Factores Solares.

El Factor Solar Exterior (Fsext) representa el porcentaje de energía solar que pasa a través del textil y del cristal, más la cantidad de energía solar que ha absorbido el tejido y que va transmitiendo a través de él.

 

· Control del ambiente luminoso

La transmisión visual (TV), conocida también como coeficiente de transmisión luminosa, representa el porcentaje de radiación visible que deja pasar el tejido respecto del total de radiación solar.

Este parámetro contempla tanto el paso de luz por las aberturas del tejido como el paso de luz por a través de los hilos del tejido.

Para conseguir el confort visual adecuado a cada situación particular es necesario que el tejido tenga el valor de transmisión visual conveniente.

· Equilibrio entre protección solar y protección térmica

Según si el textil se halla en el exterior o en el interior y según la orientación del edificio o habitáculo donde vaya a ser aplicado, se debe analizar qué nivel de protección solar y térmica serán los más adecuados y buscar el mejor equilibrio posible entre ambos conceptos.

Es por este motivo que existen en el mercado, textiles con una protección térmica adecuada y, en cambio, una protección solar inferior a la de otros con el objetivo de permitir un paso de luz superior para, por ejemplo, fachadas orientadas hacia el norte o cristaleras que requieran una mayor luminosidad.

· Nivel de visibilidad óptimo

No existe un único factor que permita evaluar de forma directa el nivel de visibilidad a través de un textil de protección solar. Es necesario analizar diversos parámetros para determinar la mayor o menor nitidez de visión.

Los dos parámetros que más influyen son: el factor de obertura y el color. El factor de obertura permite evaluar el paso de luz solar por las aberturas del textil. Respecto al color del textil cuanto más oscuro sea menos luz solar pasará a través de los hilos del tejido. En definitiva, cuanto mayor sea el factor de obertura y más oscuro sea el color, más nítidamente se verá a través del textil.

A nivel europeo existe la normativa EN14500:2002 “Blinds and shutters – Thermal and visual comfort – Test methods” que determina diferentes métodos para evaluar la visibilidad a través de los textiles de protección solar y persianas.

· Evitar el efecto invernadero

Cuando sobre los textiles o demás objetos incide una radiación solar, éstos almacenan el calor y emiten infrarrojos que generan un calentamiento conocido como “efecto invernadero”. Cuanto más oscuro sea el textil u objeto, mayor será la cantidad de calor almacenada.

Una de las funciones claves de los textiles de protección solar es evitar que se produzca este efecto invernadero en el interior de los habitáculos. Cuanto mayor sea el porcentaje de radiación solar eliminado por el textil menor será la capacidad de producirse este efecto invernadero.

· Evitar deslumbramientos

Los deslumbramientos son efectos de la radiación solar como consecuencia de las distintas variaciones que posee la luz natural. Sin duda, la eliminación de ellos contribuye a mejorar el confort en el interior del habitáculo.

El color del tejido y el porcentaje de transmisión solar que es capaz de eliminar son dos factores que determinaran la mayor o menor capacidad que poseerá un determinado textil de evitar los deslumbramientos. Los colores metalizados favorecen la eliminación de deslumbramientos.

Por último, existen alternativas tecnológicas en el mercado que permiten metalizar una de las dos caras del tejido, evitando los deslumbramientos y pudiendo seleccionar otro color en la otra cara del mismo.

· Ahorro energético

El empleo de un textil de protección solar en un edificio intervendrá, sin lugar a dudas, en el ahorro energético del mismo tal como apunta el nuevo CTE. No obstante, no es suficiente con aplicar un textil de protección solar, se debe escoger la mejor alternativa existente en el mercado para cada situación con el objetivo de conseguir limitar al máximo la demanda energética de los edificios.

Por este motivo, se deben evaluar al máximo las prestaciones térmicas y lumínicas de todos los textiles y conseguir que las personas que deban tomar las decisiones oportunas a la hora de seleccionar una u otra opción conozcan las prestaciones técnicas de cada una de ellas.

Con la protección solar se consigue optimizar los costes de funcionamiento del sistema de climatización y adecuar el habitáculo a los criterios de eficiencia energética y sostenibilidad del nuevo CTE.

Exigencias técnico-cualitativas

En el apartado anterior se han descrito las funciones más importantes que debe aportar un textil de protección solar. En este apartado se pretende describir que exigencias o propiedades técnicas deben poseer estos textiles para conseguir prestar dichas funciones. Además de describir también se cuantificarán dichas propiedades.

§ Estabilidad dimensional del tejido

La estabilidad dimensional representa una característica fundamental en este tipo de textiles ya que evita la deformación del artículo en el momento de colocarlo o de utilizarlo impidiendo la formación de las conocidas “bolsas”. Cuanta mayor estabilidad dimensional posea menos se deformará.

Esta propiedad adquiere una importancia mayor, si cabe, cuando el artículo es aplicado en el exterior de los edificios y, principalmente, en las de grandes dimensiones donde la estabilidad dimensional es un factor clave.

§ Versatilidad

Se considera la versatilidad como la posibilidad de emplear un determinado textil de protección solar para el mayor número posible de aplicaciones.

§ Gama de colores

La posibilidad de poder escoger diferentes posibilidades de colores es fundamental en los textiles de protección solar. Ello es debido a que reaccionan de forma distinta ante la incidencia de una radiación solar. Así, los tonos oscuros absorben gran cantidad de radiación solar, mientras que los tonos claros reflejan gran cantidad de radiación solar.

Evidentemente, el valor exacto de reflexión y absorción de la radiación solar no dependerá únicamente del color del textil sino que también dependerá de otros factores como el factor de obertura.

En definitiva, poseer una suficiente gama de colores permite responder a diferentes necesidades concretas que puedan aparecer. Así, por ejemplo, en las fachadas orientadas hacia el norte pueden emplearse tonos más claros y las orientadas hacia el sur, tonos más oscuros.

§ Acabados metalizados

Los aspectos metalizados de los textiles de protección solar persiguen un doble objetivo. Por un lado, permitir armonizarlos con los edificios y su entorno. Por otro lado, evitar deslumbramientos desagradables, un mayor control del ambiente luminoso y preservar la luminosidad natural.

§ Espesor adecuado

Cuanto menor es el espesor de un textil más fácilmente se integra en los denominados “cofres” donde se recogen cuando no se requiere su uso. De esta manera, se permite también enrollar longitudes de textil superior.

Los espesores para este tipo de artículos se encuentran entre los 0,32 mm de un textil de protección solar adecuado para el interior de los habitáculos a los 0,75 mm de otro textil adecuado para el exterior de las fachadas.

§ Gramaje adecuado

El gramaje y el espesor son dos parámetros que influirán en la flexibilidad del tejido. Es por esto que ambos deben ser especialmente seleccionados para obtener la flexibilidad correspondiente.

El gramaje dependerá del título del hilo, de la densidad de los hilos y del recubrimiento empleado, ya sea en el hilo o en el tejido.

§ Resistencia a la tracción

La resistencia a la tracción, tanto en el sentido de la urdimbre como en el de la trama, es un parámetro importante en este tipo de textiles donde, por un lado, se les exige un número muy elevado de accionamientos de plegado y extendido y, por otro lado, que acostumbran a instalarse en grandes dimensiones de tejido.

El ensayo de tracción se suele realizar siguiendo la normativa internacional EN ISO 1421:1999 “Tejidos recubiertos de plástico o caucho. Determinación de la resistencia a la tracción y alargamiento a la rotura” sobre un acho de probeta de 5 centímetros.

· Resistencia al desgarro

El viento, los esfuerzos a los que se somete el textil como consecuencia de su utilización o la intemperie pueden provocar desgarros en el mismo. La selección de la materia prima empleada, la estructura del tejido y su acabado determinarán el nivel de la resistencia a este factor.

Al igual que en el caso de la resistencia a la tracción se obtiene el resultado en decanewtons (daN) y sobre una probeta de 5 centímetros de ancho.

§ Factor de abertura

Aunque se puede obtener a través de diferentes soluciones tecnológicas, todos los textiles de protección solar requieren una estructura que permita el paso de la luz y del aire. De esta forma se consigue regular adecuadamente el efecto térmico del sol y el control de la luminosidad.

Estas oberturas en el tejido se pueden obtener a través de la regulación de la tupidez del tejido y el ligado del mismo (“micro-perforaciones”) o bien mediante la generación de las denominadas “micro-aireaciones” sobre el acabado del mismo.

Uno de los parámetros que permite catalogar los textiles según su mayor o menor estructura perforada es el factor de abertura. Dicho factor representa el porcentaje de superficie del tejido perforada respecto a la superficie total del mismo.

§ Textura similar a un textil

Aunque no existe un parámetro objetivo que permita determinar el grado de similitud del tacto de los textiles de protección solar al tacto de un textil convencional no hay duda que entre una y otras alternativas existen notables diferencias.

§ Resistencia al fuego

Como la gran mayoría de textiles aplicados en espacios y locales públicos los textiles de protección solar deben ser resistentes al fuego.

Los textiles resistentes al fuego se clasifican en 5 categorías, M0, M1, M2, M3 y M4. Un textil totalmente ininflamable posee una categoría M0.

Las normas empleadas para determinar la resistencia al fuego de los textiles de protección solar aplicados en arquitectura son:

NF 92-507 “Sécurité contre l’incendie-Bâtiment-Matériaux d’aménagement -Classement selon leur réaction au feu“ y

NF 92-503 “Réaction au feu des produits de construction et des matériaux d’aménagement“.

Según estas normas se otorga la categoría M1 cuando el textil es no inflamable y con un valor calorífico mayor o igual a 2508 KJ/Kg. A su vez, se considera que un textil posee una categoría M2 cuando tiene una baja flamabilidad.

El textil con fibra de vidrio presenta para aplicaciones de exterior tejidos ignífugos de clase M1. Para aplicaciones de interior presenta tejidos 5 tejidos ignífugos de clase M1 y uno ignífugo de clase M2.

§ Solidez de los colores

Debido a que los textiles de protección solar están expuestos durante prolongados períodos de tiempo a radiaciones solares y, por tanto radiaciones ultravioletas, deben poseer pues unas muy buenas solideces de las tinturas a dichas exposiciones solares.

§ Resistencia a la intemperie y al uso

En el caso de los textiles aplicados en el exterior de los edificios un factor relevante es, sin duda, su resistencia a la intemperie: exposición solar directa, temperatura, lluvia, viento, nieve, etc.

El rango de temperaturas en las que se pueden emplear los textiles de protección solar suelen ser entre -30 y 70 ºC aunque el textil de fibra de vidrio alcanza la temperatura de uso de los 80ºC.

§ No adhesión a la polución

Al igual que en el caso anterior, este es un factor relevante para aquellos textiles situados en el exterior de los edificios y de difícil accesibilidad.
En este sentido, los textiles que poseen un recubrimiento, ya sea en el hilo o en el tejido, de un producto como el policloruro de polivinilo (PVC) presentarán una mayor facilidad de mantenimiento y evitaran la adhesión de suciedad en los mismos.

 

Artículo elaborado a partir de Especial lonas para fabricar toldos(revista toldo )

 

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